lunes 18 de mayo de 2009

Agua dulce





El domingo salí al pantano del Quípar o Alfonso XIII y tuve la suerte de navegar en aguas limpias de las lluvias de primavera, de nuevo el nivel hace que los nidos sobre tarays semisumergidos queden a la altura del ojo desde el kayak. Bandadas de ánades de mas de cién individuos, ningún cormorán, pocas gaviotas y garzas reales e infinidad de boyeras o bueyeras que han colonizado la cola del pantano inaccesible y han nidificado de manera aglomerada compartiendo la zona con sus parientes reales de mayor tamaño.
También un grupo de patos de tres individuos con el plumaje de la cabeza rojo brillante y un plumero a guisa de coleta, a ver si un amigo lo puede identificar aunque no hice fotos de estos.
Una bonita mañana.

lunes 4 de mayo de 2009

Los niños, que inocentes, que cabrones.






Encontrar la comodidad en un kayak groenlandés no es fácil. Al principio todo está bien, los nervios y la impaciencia suplen las incomodidades, pero según pasa el tiempo y mas navegas, y mas tiempo dentro de él pasas encuentras incomodidades que posiblemente vengan dadas de la posición espartana. El asiento no existe, se acopla uno sobre una base lo menos incómoda posible, y olvídate de eso de las caderas por encima de las rodillas, etc.
Riñoneras llevo como seis o siete, de diversos materiales, tamaños y diseño. El problema principal radica en que la baja cubierta trasera exige que la riñonera para trabajar como tal debe sobresalir del aro de la bañera pero ¿dónde fijarla? En las costillas es excesivamente bajo asi que por fin me he decidido a prostituir encubiertamente el kayak: ahora lleva 8 tornillos, ocultos eso sí. Un par de cajas fijas sobre las bordas en su interior por las que pueden pasar los cabos de la riñonera. Los tornillos las hacen firmes y sobre ellos madera que los encierra. Pero difícil: prueba, sal, entra, aprieta, afloja, suda, resopla, y en esas pasa mi sobrino Joaquín de cinco años, rápido como siempre a por su bici y me suelta mientras me peleo con el kayak: "Estas gordo Alfonso".

lunes 27 de abril de 2009

Casi lista






El trabajo en equipo tiene muchas ventajas aunque la mayoría de nosotros seamos un poco individualistas, cuando estás trabajando por afición con las manos lo haces como diría Xevi como Laborterapia, en la que la soledad y el silencio son dos estupendos colaboradores.
No así con los trabajos finos como la terminación de la hoja, en los que mi natural apresurado logra fastidiar proyectos que estaban “a punto de caramelo”. Robert, muy razonablemente, consiguió apartarme del taladro con lija para terminar con paciencia y tranquilidad la hoja, le ha quedado muy bien para ser nuestra primera pala laminada.
Tuvimos un pequeño fracaso al intentar cubrirla con una capa de fibra de vidrio, acoplando el paño a una cara de la pala y doblando el sobrante sobre la otra. Una quedo perfecta y la otra desastrosa, decidimos quitarlo y limpiar la hoja con acetona. Una mano de epoxi a brocha y la pértiga y empuñadura serán acabadas con barniz marino.
Ha quedado ligera, la empuñadura para mi gusto gruesa, no para Robert que es el experto, para rebajar siempre hay tiempo.

miércoles 15 de abril de 2009

Ya es primavera en El Cañón




Y que gozada palear sin viento ni frío entre la lluvia de polen de álamo. Los cormoranes se han marchado y han llegado garcetas, oropéndolas, tórtolas, palomas torcaces, garzas, ánades, martines pescadores, infinidad de galápagos, los barbos han ascendido del fondo para calentarse en los fangales semisumergidos donde me gusta sorprenderlos en silencio, también a algún galápago joven e inexperto.

martes 7 de abril de 2009

Afinando



Un taladro con un disco de lija sobre otro de plástico flexible ha sido la herramienta perfecta para nosotros en la búsqueda del perfil deseado, que todavía no ha aparecido.
Ya se adivina la curva del mástil, faltan unos detalles en la hoja, hombros y por supuesto toda la pértiga. Según un cuñado chapista unas buenas capas de laca le darían consistencia suficiente para prescindir del enfibrado...

martes 17 de marzo de 2009

Quitar madera ¿hasta dónde?




Una vez pegados todos los listones le hemos quitado el sobrante de epoxi con un formón viejo. Tenemos una pala terminada como única guía y a veces es complicado, tener unas instrucciones como las que tuvimos con las groenlandesas de Alapala nos ayudaría mucho, poder trazar líneas entre las cuales eliminar madera sin pensar en mas que hacerlo según la teoría, pero no hay teoría por estos lares.
Por eso vamos despacio, después de plantearnos una comedura de tarro enorme trazando el eje de la hoja, dividiéndolo en partes iguales, midiendo a ambos lados, etc...cogimos un cartón sobre el que dibujamos la forma de la pala original y la hemos copiado en la nuestra silueteando el cartón recortado.
No es exactamente igual, nuestra pala es ligeramente mas estrecha, apenas medio centímetro que no incidirá en su arrastre. Hemos rebajado lo sobrante de la silueta y un poco de hoja, el centro es grueso y decrece lateralmente en una proporción extraña a ojo, parece que habrá que ser intuitivo en este próximo paso. El asunto delicado es la parte del hombro que queda para otra jornada.
Para terminar hemos pegado al extremo del mástil un trozo del mismo grosor en la cara interna respecto al palista para darle una inclinación hacia el mismo, al principio pensamos cortar la madera en ángulo pero para asegurarnos un mejor y mayor contacto, ya que aquí el mástil es mas fino que por la hoja, lo hemos hecho previendo una junta de al menos 10 centímetros.

lunes 9 de marzo de 2009

Pala canoa hawaiana



Robert y yo estamos intentando construir una pala para usar en canoa hawaiana: wa-a.
Este barco lo trajo desde Nueva Zelanda (su país) y tiene casi siete metros de largo en un casco cuya mayor manga es de 31 cms. Lleva un patín estabilizador por la izquierda (outrigger) que se hace firme al barco mediante elásticos, la postura de paleo es alta, se va sentado como en una silla y se alterna el lado de paleo.
La velocidad es muy alta y girar por el sentido del patín complicado.
Esta pala tiene la peculiaridad de que no es recta, tiene un ángulo de ocho grados entre el mástil y la hoja. Hemos laminado una combinación de maderas blandas y duras para intentar obtener un producto firme y ligero, que irá enfibrado para soportar mayores tensiones y aislar la madera de la humedad.
Para laminar los listones hemos usado epoxi náutico en proporcion de 4:1, de color rojizo y espesado con polvos de talco para crear espacios microscópicos en los que se aloje el epoxi y no se desaloje por la presión de los gatos (sargentos).
Todo bien con las maderas cortadas de taller, nuestros cortes son bastante buenos, pero este bastante produce puntos de no contacto que hemos rellenado con epoxi, esperemos que aguante.
Por nuestra inexperencia hemos tardado varias jornadas muy espaciadas en pegar los listones en diferentes fases y con la angulación deseada, ya están todos unidos y el próximo domingo recortaremos lo sobrante e iremos rebajando, Robert quiere lograr un poco de cuchara en la hoja...lo dicho, novatos y osados.