lunes 30 de noviembre de 2009

Costillas





Después de romper mucha madera de roble intentando vaporizar en diversos intervalos no opté, sino que no me quedo otra que sustituirlas por fresno de siete milímetros y dos centímetros de ancho, que dobla deliciosamente con quince minutos al vapor.
Las tres costillas de cada extremo las encajé en cajas nuevas, talladas al lado de las originales pero en el centro de la borda, no conseguía la curvatura que quería partiendo con unos grados predeterminados.