



No está siendo como pudiera parecer, vista la evolución del bote, un invierno ocioso.
Al contrario, cuestiones mundanas, prácticas al fin, han suplantado los ratos previstos para el proyecto, por suerte sin salir de la madera.
Hace ahora cuarenta años de que mi padre levantara una casa cuyas puertas a la intemperie han sufrido muchas manos de pinturas y tratamientos inadecuados así como las inclemencias naturales de la meteorología. Remedios provisionales que a la postre han acarreado enfermedades terminales en forma de hongos y podredumbre dejan a los artistas locales con cara de póker ante el espectáculo:
El pintor: “Uf, pues cuando el carpintero arregle esto me llamas y pinto”.
El carpintero: “Uf, esto es cosa de pintores, pero si quieres yo te hago unas puertas nuevas”.
La tarde en que mi padre me pidió consejo sin saber hacia dónde tomar (sabiendo que el camino fácil era muy caro) no pude escabullirme, no me era posible mirar hacia otro lado dejando por complicada la solución cuando la empresa (el Adirondack) que me ocupa es a todas luces mucho mas compleja.
Pues así y armado de radial, taladro, discos (muchos, muchísimos) de lija, decapante, sellador, fondo y terminación estamos llegando al fin de este periplo en el que he aprendido a sanear madera y terminar puertas con cajones de acero en la base que refuerzan y evitan que la humedad ascienda desde el suelo y dé al traste con tan arduo trabajo.
Y por si pudiera parecer poco, son 8 puertas con 16 hojas y 3 ventanas con 6 hojas, total 22.
P.D. Algunos avances en cuanto a moldes para costillas sí que hay, pero no cómo para hacerlos figurar –todavía- en el blog. Con la primavera continuaremos “adirondaqueando”.
3 comentarios:
Lo primero es lo primero...
Si necesitas que te eche una mano, sólo tienes que llamar.
Tu padre tendrá puertas nuevas antes de primavera, con suerte.
Suerte y al toro
Anto
Se me había pasado esta currada que te estás metiendo... Importante, eh?
Eso sí, después de trabajar así en ella, tu "conexión" con la casa y el sitio tiene que ser aún mayor, si cabe.
Hmm... eso ha quedado un poco hippy, o un poco New Age, pero bueno...
Un abrazo
Pedro
Anto, muchas gracias por tu ofrecimiento pero prefiero conservar los amigos a invitarlos a trabajar, mejor quedamos para navegar y comer. Las puertas y ventanas están TERMINADAS. Lo malo es que el ojo crítico se me ha abierto y no dejo de ver cosas que necesitan reparación, esto tiene pinta de no acabar.
Pedro, es un placer leerte de nuevo, es bonito lo de la conexión con la casa pero en realidad ya la tenía, lo mejor está sido la conexión con los caseros.
A ver si nos mojamos ya todos de una vez, que parecemos abueletes del kayak¡¡¡
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